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viernes, 22 de junio de 2018

Descaste de conejos: cázalos con éxito sin perros

Aunque algunas autonomías como Murcia permiten el auxilio de perros durante la caza estival de conejos, en la mayoría tendremos que enfrentarnos al astuto orejudo sin su ayuda. ¿Cómo? Te damos unos breves consejos. 

Texto: Eduardo Pompa / forestcaza.com
Fotos: Ángel Vidal y autor.


Domina el tiradero



Uno de los errores más comunes a la hora de cazar el conejo en verano es caminar tranquilo, paseando por el campo, confiando que el conejo va a saltar ‘pisado’ y en el claro que mejor oportunidad de disparo nos ofrece. Afortunadamente su caza no es tan fácil y deberás ir un poco más lejos. No obstante en cualquier momento y lugar puede arrancarse uno, o varios, aunque lo aconsejable antes de salir del coche sea planificar la estrategia.

En esta modalidad es fundamental ‘leer’ el cazadero y analizar cada mata. No es lo mismo cazar un arroyo desde el margen más elevado, con paso tranquilo y lanzando de vez en cuando algún que otro ‘terrón’ con un buen dominio de los tiraderos ante esos conejos que puedan escurrirse hacia arriba, que hacerlo desde abajo realizando tiros comprometidos hacia las laderas del cauce -siempre y cuando los veamos, pues en la mayoría de las ocasiones el orejudo huirá sin posibilidad de disparo-.

Cada paraje, por tanto, tiene su tiradero. Si cazas solo y al salto, tu recorrido deberá dominar la mayor parte de claros y pasillos de monte. Caminarás tranquilo, despacio, escudriñando cada palmo de terreno, pues en cualquier pequeña mata te dejas tumbado el conejo.

Busca sus madrigueras y examina las matas aledañas con el viento de cara y en silencio, también las esparteras, retamas, romeros, y toda clase de arbustos que puedan dar cobijo al orejudo. Si encuentras algún rastrojo donde aún no hayan recogido la paja, repasa sus ‘carriles’, ¡te llevarás más de una sorpresa!


Mejor en mano


Puede parecer lo mismo cazar al salto o en mano, sin embargo, nada tiene que ver y más en verano, cuando en la mayoría de comunidades autónomas no se permite el uso de perros durante el descaste.

Esto es debido a que cuando cazamos solos serán aquellos lugares querenciosos como arroyos, lindazos, junqueras y otras pequeñas agrupaciones vegetales las que repasemos longitudinalmente y siempre pensando cuál es el lugar por el que huirá el conejo para intentar tener oportunidad de dispararlo. Cazando en mano, tres o cuatro cazadores, la cosa cambia y mucho.

Mientras uno de ellos puede hacer de ‘perro’,  introduciéndose en lo más enmarañado del lugar por el que decidamos cazar, los otros dos o tres cazadores podrán cubrir de manera mucho más efectiva las posibles huidas del conejo, obteniendo mayores oportunidades. Lo normal es alternar los roles y que cada cierto tiempo sea diferente el integrante de la cuadrilla que intente hacerlos saltar.

Aún recuerdo cómo en mi época de morralero era yo quien caminaba por lo más cerrado del monte y quien cobraba las piezas que mi padre cazaba. Las zonas querenciosas solían rodearse y una vez colocados los cazadores, garrota en mano, me colaba entre los cardos, retamas o zarzas para espantar a los animales.

Al fin y al cabo se trata de desalojar los conejos hacia los lugares donde se han apostado previamente los demás integrantes de la cuadrilla.

Por último ten en cuenta que si el terreno donde cazas es llano, cazar en mano puede ayudarte a escudriñar de unas pocas pasadas aquel rastrojo querencioso o el erial que cubierto de pasto ofrece cobijo a nuestro conejo de monte. 


Aquí debes buscarlos


Daños de conejo en siembra que linda a monte de encina, retama y coscoja. / ForestCaza. 

Aunque el conejo se adapta casi a cualquier tipo de terreno, dentro del mismo acotado encontrarás lugares más o menos querenciosos.

En cuanto al monte se refiere, suelen ser zonas descartadas por los cazadores, ya que es más dificultoso tanto el disparo como caminar por él contando con numerosas subidas y bajadas. No obstante, depara más oportunidades de lo que muchos piensan. Repasar la falda que linda con los cultivos o el llano, puede hacer que cuelgues más conejos de lo que imaginas.

No olvides repasar las lindes a primera hora de la mañana y las vaguadas de estas laderas más tarde, donde se meten a sestear entre retamas y aulagas.

Aprovecha las zonas de umbría a primera y última hora, ya que será aquí donde el conejo tardará más tiempo en encamarse y donde nuestra silueta se camufle mejor que en los lugares soleados. Revisa también los majanos al amanecer. Si te acercas más tarde, será difícil encontrar conejos fuera. 

Ten muy en cuenta por último los arroyos y lindazos, es el biotopo fetén para el orejudo. Los arbustos que crecen en su rivera como zarzas, rosales silvestres, sauces, juncos y otros, le deparan cobijo, a la vez que tiene cerca y a su disposición agua y alimento. Aprovecha las últimas horas de la tarde, cuando las primeras sombras cubran parte de los cultivos que haya junto a estos cauces. Será cuando salgan a alimentarse y podrás utilizarlas evitando que destaques entre la maleza.


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